datos abiertos en la Unión Europea

Informe sobre la madurez de los Datos Abiertos en la Unión Europea en 2018

Hemos hablado con anterioridad de la importancia de los datos abiertos, por eso creemos que es importante conocer cuál es su estado actual dentro de la Unión Europea y en qué posición se encuentran los países miembros. A continuación, vamos a analizar la cuarta edición del informe sobre la madurez de los datos abiertos en la Unión Europea en 2018, publicado por el Portal de Datos Europeos.

Al igual que el año pasado, nos detenemos a analizar y reflexionar sobre la situación de los datos abiertos (Open Data) en la Unión Europea, qué avances se han realizado durante 2018 y qué retos quedan todavía por superar en el presente 2019. Para ello, recurrimos una vez más al Portal de Datos Europeo (EDP) y la cuarta edición de su informe anual sobre la madurez de los datos abiertos.

Con el objetivo de darle aún mayor importancia a los datos abiertos, el informe de este año se ha actualizado y se han incluido nuevos parámetros (impacto y calidad), ofreciendo un análisis más complejo y preciso de la realidad en todos los países miembros de la Unión Europea y en todos sus niveles: local, regional y nacional.

Este informe también busca convencer a los escépticos del potencial de los datos abiertos, demostrando los efectos positivos que tienen, dibujando una imagen que se acerca más a la realidad actual. En resumen, los indicadores que recogen este último informe son: políticas, portales, impacto y calidad.

Una Unión Europea de varias velocidades

En 2019, todavía encontramos una Unión Europea de varias velocidades, con unos países más comprometidos que otros en relación a la apertura de los datos. Aun así, las primeras conclusiones son positivas, según se pueden ver en los indicadores del informe. En él podemos ver que se ha alcanzado ya la madurez en términos de políticas, con un nivel del 82% en los 28 países de la UE.

Los países menos avanzados en este aspecto se encuentran invirtiendo dinero en la modernización de sus portales nacionales, mientras que los países a la vanguardia están potenciando la calidad de esos datos ya publicados. Estos últimos se han centrado este último año en el impacto derivado de los datos abiertos, realizando actividades de medición y monitorización.

La segunda dimensión medida por el EDP es la madurez de los portales de datos abiertos, cuya media se sitúa en el 63%. Un tercio de los países ha alcanzado la madurez en este aspecto, mientras que dos tercios todavía tienen espacio para mejorar.

En cuanto al indicador de la calidad de los datos abiertos publicados, el nivel es del 62%, destacando un ritmo de progreso lento. Sólo siete de los diez países con mejor rendimiento de la UE consiguieron una puntuación por encima del 75%.

Donde peores resultados han obtenido los países analizados es en la dimensión del impacto que tienen los datos abiertos, situándose en un mero aprobado: 50%. Es la prueba más evidente que demuestra que existe todavía un importante margen de mejora entre los Estados miembro de la Unión Europea. Por lo tanto, la media de estos cuatro indicadores resulta en un nivel de madurez general del 65%. El informe llega a la conclusión, en vista de los modestos resultados, de la necesidad de una mayor acción estratégica con el propósito de aumentar la conciencia del importante papel que juegan los datos abiertos y el desarrollo de un enfoque que monitorice y mida el impacto de su uso. 

Gráfico

En el análisis por países, clasificados por niveles (principiantes, seguidores, avanzados y creadores de tendencia), es donde se percibe la heterogeneidad de los diferentes países de la Unión Europea. En lo más alto de la tabla tan sólo se encuentran cinco países: Irlanda, España, Francia, Italia y Chipre.

Mientras destaca el gran salto cualitativo que ha realizado Chipre en este último año, el número de creadores de tendencia se ha visto reducido notablemente. En el informe anterior, había catorce países en dicho grupo, frente a los cinco que ahora se encuentran en él. Por eso el grupo de los avanzados ha crecido visiblemente hasta alcanzar los dieciséis países.

En líneas generales, las puntuaciones de la mayoría de los países se han mantenido estables, sin grandes cambios, salvo algunos países que han sufrido algunas caídas importantes. Esto, tal y como recoge el informe, se puede atribuir a la reducción de la prioridad de los datos abiertos en las políticas nacionales de dichos países.

Gráfico

España a la cabeza de los datos abiertos en la Unión Europea

Como hemos visto antes, España se encuentra en segundo puesto en la clasificación general, manteniendo las buenas cifras de años anteriores. Para conocer un poco mejor este resultado, éstas son las puntuaciones alcanzadas por nuestro país en cada uno de los apartados: políticas (93%), impacto (97%), portales (78%) y calidad (78%).

El informe destaca como una de las mejores prácticas el trabajo realizado por la Biblioteca Nacional con los Linked Data. Cada día se digitalizan 16.500 páginas, resultando en más de 35 millones de páginas archivadas entre todo tipo de documentos (libros, diarios, mapas, manuscritos, dibujos, etc.). Otra de las buenas prácticas resaltadas es la actividad que realiza la empresa Meteogrid en favor de la reutilización de datos, en este caso de carácter meteorológico.

Por otra parte, también se habla de ciertas barreras técnicas a la publicación de los datos abiertos, haciendo referencia a un estudio de 2016 en el que el 70% de empresas indicaba que el mayor obstáculo que encontraban era la falta de homogeneización de la información.

A pesar de la mayor importancia que se le ha dado en los últimos años a la necesidad de los datos abiertos, en la práctica no se han realizado suficientes cambios desde el punto de vista de su disponibilidad o calidad, según recoge el informe.

En definitiva, la situación actual de los datos abiertos en la Unión Europea es positiva, pero es necesario que se sigan realizando esfuerzos para conseguir la madurez en todos los países y no permitir que se abandonen políticas positivas para su desarrollo.

Cabe destacar la importante reducción del grupo de los creadores de tendencia, aunque, afortunadamente, España se encuentra entre ellos, manteniendo su segunda posición por detrás de Irlanda. Aunque son buenas noticias para el país, no se pueden dejar de potenciar los datos abiertos, ya que hay indicadores (sobre todo, portales y calidad) donde todavía queda mucho por hacer.

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