Nueva edición del Open Data Barometer

Última edición del Open Data Barometer

Muchos países se han comprometido con los datos abiertos. La última edición del Open Data Barometer se centra en estos gobiernos para analizar si realmente están llevando a cabo las medidas necesarias y si se está realizando un progreso real en esta materia. A continuación, analizamos este último informe publicado por la World Wide Web Foundation.

Año tras año, la World Wide Web Foundation, fundación fundada por Tim Berners-Lee, creador de la World Wide Web, dedica un informe a analizar el estado actual de los datos abiertos en todo el mundo. 2018 fue un año importante para esta organización ya que marcaba el décimo aniversario desde que se reunieron para establecer los ocho principios esenciales para la apertura de datos gubernamentales.

Desde entonces, la fundación ha estado colaborando estrechamente con gobiernos para que abran su información al público general y ofrecer a los ciudadanos nuevas formas de participar en su comunidad.

La Edición de los Líderes

La última edición del Open Data Barometer, publicada en septiembre de 2018, tiene por título “Barómetro de los Datos Abiertos – Edición de los Líderes”, ya que se centra en el desempeño de los gobiernos líderes (treinta, en total) a lo largo de esta década y establece unas directrices básicas para que se continúe por la senda correcta.

Se ha denominado líderes en este informa a estos treinta gobiernos porque asumieron de alguna forma un compromiso con los datos abiertos, ya sea firmando la Carta de los Datos Abiertos o mediante la adhesión a los Principios de los Datos Abiertos para la lucha contra la Corrupción del G20.

Esto no implica que estos gobiernos hayan realizado grandes avances en esta materia, ya que todavía ninguno ha llevado a cabo los cambios organizativos necesarios para que los datos abiertos sean la norma.

Aun así, estos compromisos se han demostrado que son importantes y suponen una diferencia. Las puntuaciones de la Edición de los Líderes son de dos a tres veces mayores que en la Cuarta Edición (ya en su momento la analizamos en profundidad), que contaba con 115 países en total.

Las conclusiones de esta edición son bastante alentadoras para los países líderes, pero tampoco están exentos de tendencias preocupantes que el informe viene a señalar. Para empezar, dos tercios de los gobiernos han hecho un progreso de dos cifras en más de cinco años y más de un tercio ha aumentado su nota en más de un 50%.

Sin embargo, tal y como decíamos, no todo son buenas noticias y el informe señala varias cuestiones que necesitan grandes mejoras. Por ejemplo, menos de 1 de cada 5 conjunto de datos son abiertos, con lo cual hace un flaco favor por la apertura de los datos gubernamentales.

Además, los gobiernos que antes eran líderes ya no lo son, como el Reino Unido. Este país, antiguamente el número uno en este aspecto, ha ido reduciendo su puntuación a lo largo de estos últimos cinco años. Estados Unidos es otro de los países destacados por ser incapaz de mantener su posición como líder. Su puntuación ha caído once puntos.

Clasificación de los líderes

En esta última edición del Open Data Barometer, Canadá y Reino Unido se encuentran en la primera posición con una puntuación total de 76, seguidos por Australia (75), Francia (72) y Corea del Sur (72). Aunque Reino Unido se encuentra en una posición privilegiada, su puntuación desde la primera edición ha disminuido en cuatro puntos, mientras que Canadá ha ganado dieciocho en estos años.

Clasificación Open Data Barometer

En líneas generales, esta edición se caracteriza por un progreso en la apertura de los datos y una mayor aprobación y mejora de las políticas y prácticas de datos abiertos, aunque sigue habiendo diferencias en los ritmos.

México es el país que más rápido ha crecido, aumentando en 33 puntos en tan sólo cinco años. También hay otros países con un ritmo de progreso envidiable como Corea del Sur, Colombia, Ucrania, Japón y Uruguay, con más de 20 puntos desde la primera edición.

Mayores mejoras de puntuación históricas

Sin embargo, también hay otros países que no se encuentran en tan buena posición y no ha habido un progreso destacable en estos últimos años. Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Chile y Costa Rica son algunos de los gobiernos que han retrocedido o han mejorado muy ligeramente. Hay que tener en cuenta que todos estos ejecutivos se han comprometido con la apertura de los datos.

La conclusión más negativa que nos deja el informe es que los gobiernos siguen sin considerar los datos abiertos como una prioridad, sino como un proyecto secundario. Por eso es necesario una mayor inversión en la gobernanza de los datos abiertos y no simplemente promesas que acaban en saco roto. El subtítulo del informe de este año hace referencia a esto mismo: “De la promesa al progreso”.

En vista de esta situación actual sobre los datos abiertos, el informe concluye que la acción más importante que los gobiernos realicen el progreso necesario es invertir los recursos necesarios para crear las políticas, prácticas e infraestructura que servirán como base para el impulso de la apertura de datos.

La fundación también ha emitido tres recomendaciones específicas para mejorar. Para empezar, llevar a cabo un plan que tenga la apertura por defecto, el cual debe estar sustentado en una serie de planes, directrices y procedimientos que hagan posible compartir estos datos de manera proactiva.

También es necesaria la construcción y consolidación de infraestructuras, mejorando así la calidad y la interoperabilidad de los datos abiertos. Por último, la publicación de los datos debe tener un propósito, por lo que es necesaria la colaboración con grupos de ciudadanos para identificar los problemas que los datos abiertos son capaces de solucionar. Una vez publicados los conjuntos relevantes, se debe analizar cuál ha sido su impacto y si se ha cumplido el objetivo deseado.

Lecciones aprendidas de ediciones pasadas

Los cinco años en los que se han publicado el Barómetro de Datos Abiertos han ofrecido mucha información interesante que nos ayuda a tener una idea general de la situación, tanto por su alcance temporal como geográfico.

Aunque los datos abiertos se han convertido en algo “relativamente popular”, la apertura real no se ha producido, tal y como demuestra que menos del 10% de los conjuntos de datos analizados son abiertos. Además, incluso en los casos que los datos están disponibles, suelen estar incompletos o no tener la suficiente calidad.

La voluntad política puede resultar determinante para que la apertura de datos resulte un éxito o un fracaso. El momento más complicado es en la fase de asignación de recursos e inversión. En algunos casos, se apuesta por una falsa apertura, mediante la cual se publica la información de forma selectiva sin tener en cuenta los principios de los datos abiertos y con el único objetivo de ofrecer una mejor imagen.

A pesar de que los gobiernos líderes se han comprometido a crear una infraestructura sólida y una comunidad a su alrededor, estas promesas no se hacen reales y no se materializan en una inversión tangible.

En cuanto a la parte legislativa, los datos abiertos tampoco están recibiendo un gran apoyo a lo largo de estos últimos años. Al no haber una legislación fuerte sobre el derecho de acceso a la información, los ciudadanos no pueden exigir los resultados a los gobiernos y estos no necesitan rendir cuentas.

Por último, no se está actuando correctamente en la fase de análisis, por lo que no contamos con información suficiente para conocer el impacto y beneficio reales que tienen los datos abiertos. La mayoría de programas no cuentan con una evaluación a posteriori y los pocos estudios que hay se centran en partes anecdóticas.

Un año más, el Open Data Barometer nos ayuda a conocer la situación real de los datos abiertos en todo el mundo. En esta Edición de Líderes, nos quedamos con el notable progreso que han realizado algunos países en esta materia, aunque todavía no se percibe un compromiso real por parte de los gobiernos para crear una infraestructura sólida, con inversiones suficientemente grandes.

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